jueves, 21 de octubre de 2010

La Participación en los foros del CECTE - ILCE

Los foros son un importante espacio de comunicación y aprendizaje para todos los ámbitos de desarrollo humano, máxime para el ámbito educativo de nivel superior, como lo es la Maestría en el Centro de Estudios en Comunicación y Tecnologías Educativas CECTE  del ILCE; institución educativa que cuenta con una excelente plataforma de estudio virtual, que a su vez tiene un importante foro, en el cual he venido participando como un alumno más.
Foro en donde hasta el momento ha privado un dialogo de encomiable respeto, mismo que favorecido el florecimiento de  actitudes propias del pensamiento crítico como la humildad intelectual, la empatía intelectual, la perseverancia, la valentía y la confianza en razón, aunque en ocasiones algunos  compañeros llegan excederse un poco en esta última. A pesar de esto, la experiencia ha resultado bastante satisfactoria, el foro ha  cumplido con su función, permitiendo compartir experiencias y conocimiento entre los miembros de esta comunidad, todo ello en un agradable clima de cordialidad orientado a fortalecer nuestra formación académica; sin embargo, no sería malo que debes en cuanto se diera espacio a una sana discusión, donde al final la razón y los argumentos  prevalezcan, porque “una plática donde todos están de acuerdo, es una plática aburrida”.

Despliegue de Prejuicios

El ideal de una vida en sociedad debe regirse desde un marco de igualdad y respeto, donde reine las paz y armonía, donde las personas gocen de verdadera calidad de vida, de un trato digno; lamentablemente la realidad es otra; saltan a la vista las diferencias sociales, el rezago educativo, la delincuencia, el vandalismo, la pobreza, la falta de empleo, la marginación y la discriminación. 

Precisamente de la discriminación me interesa hablar en estas líneas, una discriminación como resultado de los prejuicios, considerados como ideas o conceptos erróneos que se tienen de  personas o grupos  sociales como los indígenas, los homosexuales, las mujeres, los ancianos, etc., concepto que de acuerdo con  la Real Academia de la Lengua Española RAE (2010) “prejuicio es la acción y efecto de prejuzgar, es la opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce poco o mal”, por ejemplo: “los elementos de la policía son corruptos”.

De acuerdo con Muñoz,(2006) los prejuicios se forman en las personas de dos maneras: puede ser por estratificación o por estereotipos; la primera se refiere a la idea de agrupar a las personas, esto con la intensión de entender mejor al mundo, la segunda  forma,  corresponde a los estereotipos, va más allá de la mera categorización  porque generaliza comportamientos, aficiones y sentimientos entre los integrantes de un mismo grupo, por ejemplo “los policías son corruptos, ignorantes, no tienen preparación y prepotentes”. De acuerdo con  Muñoz la información que originan los estereotipos puede  resultar errónea o acertada, pero exagerada.

Los estereotipos se pueden formar de dos maneras: por correlación ilusoria o por aprendizaje; por correlación ilusoria, cuando una persona llega a padecer en varias ocasiones una misma situación, por ejemplo, si una persona en varias ocasiones ha sido víctima de maltrato por parte de la policía, con el tiempo le  resultara desagradable el tener que tratar con estas personas, asumiendo una actitud de rechazo, pensando posiblemente que estos servidores públicos en efecto son como arriba se señala, lo cual no necesariamente resulta cierto.
 Los estereotipos también se pueden formar por aprendizaje; en casa los niños aprenden de sus padres el racismo, el desprecio por grupos  minoritarios o vulnerables; esto a partir de las actitudes de sus padres, de los  comentarios y también de los chistes; como cuando se hacen chistes sobre la gente de raza negra o sobre los homosexuales.
Por otra parte, la sociedad actual al parecer es más abierta, más liberal, pudiéndose pensar que ya sea difícil encontrar personas prejuiciosas, sin embargo, ocurre que ahora son más sutiles, silenciosas y más disimuladas, en algunos casos; situación  que a su vez resulta más preocupante, porque hay prejuicios pero es más difícil identificarlos.

Los prejuicios son un mal que afecta a la sociedad, más aún cuando estos se llevan al extremo, rayando en el fanatismo y la violencia; como lo es la homofobia, el ataque a migrantes, el racismo, etc. Situaciones problemáticas realmente graves de los que se tiene registro, como lo es el odio antisemita de los nazis, o los archivos en video de inmigrantes muertos a manos de la policía de inmigración, o la agresión de la que fue víctima una menor  de origen colombiano en el metro de Madrid,  y muchos ejemplos más, que por problemas de espacio no los mencionare.

A manera de conclusión, diré que los prejuicios son un forma equivocada de pensar; donde se juzga sin conocimiento de causa, o sin argumentos; fenómeno que lastima el sano desarrollo de la sociedad y que acarrea graves consecuencias; sin embargo a pesar de la situación, podemos hacer algo al respecto, comenzando con: combatir las creencias prejuiciosas, reconocer nuestros prejuicios y comprometernos a cambiar, valorar la diversidad, no quedarse callado ante manifestaciones prejuiciosas y no apoyar a grupos que no respetan los derechos humanos, vale la pena luchar por un mundo mejor para nuestros hijos.


•    El Universal. (10 de Septiembre de 2010). EL UNIVERSAL.com. Recuperado el 11 de Septiembre de 2010, de http://www.eluniversal.com.mx/notas/707974.html
•    Martínez, F. (10 de Septiembre de 2010). EL UNIVERSAL.mx. Recuperado el 11 de Septiembre de 2010, de http://www.eluniversal.com.mx/notas/708091.html
•    Muñoz, A. (2006). Cepvi.com Web de Psicología y Medicina. Recuperado el 12 de Septiembre de 2010, de http://www.cepvi.com/articulos/prejuicios.htm